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Rosebank Industries PLC es una historia sobre cómo la serendipia es importante en la inversión, más de lo que uno se podría llegar a imaginar. El diccionario define “serendipia” de la siguiente manera:
El hecho y desarrollo de acontecimientos por casualidad de manera feliz o beneficiosa.
Aunque la serendipia juega un papel importante en el 100% de las historias de éxito empresarial, en este artículo me voy a referir específicamente a la serendipia en el contexto del descubrimiento de inversiones. Por lo tanto, esto plantea la siguiente pregunta: ¿cómo llegué a Rosebank Industries (LON:ROSE)? Tal vez me equivoque, pero me da la impresión de que Rosebank es un negocio relativamente desconocido (hasta ahora, nadie con quien haya hablado sobre la empresa la conocía). Llegué a Rosebank de una manera “no convencional”, pero honestamente de una manera que suele suceder más a menudo de lo que pensamos.
En mi búsqueda de empresas interesantes que operan en industrias atractivas (como la industria aeroespacial), llegué hasta Melrose Industries (LON:MRO). Melrose Industries es un negocio cotizado enfocado en la industria aeroespacial y atractivo por sí mismo, pero podemos subdividir su historia claramente en dos fases, una de las cuales me llevó a Rosebank.
Melrose fue fundada en 2003 por David Roper, Christopher Miller y Simon Peckham. Aunque el eslogan oficial de la estrategia de Melrose era “Comprar, Mejorar, Vender” (Buy, Improve, Sell), la realidad es que esta era solo una forma “elegante” de decir que era un vehículo de PE (Private Equity) cotizado. La estrategia de Melrose se basaba en adquirir negocios industriales mal gestionados, mejorarlos operativamente y posteriormente venderlos a un mayor precio. La única y “menor” diferencia entre la estrategia de Melrose y una estrategia de PE pura se podía encontrar en el apalancamiento. Melrose normalmente operaba sus empresas adquiridas con un apalancamiento de 2x-3x, un nivel significativamente inferior al establecido por sus anteriores propietarios (quienes normalmente las operaban con un apalancamiento de >5x). El playbook era simple pero efectivo:
Comprar un buen negocio por un múltiplo razonable que estuviese mal gestionado por motivos puramente internos (es decir, encontrar un negocio “solucionable”)
Mejorar los márgenes y la conversión de efectivo del negocio a través de mejoras operativas
Vender estos negocios al mejor postor unos 3-5 años después
Devolver el capital a los accionistas
Repetir todo lo anterior
El quinto paso es donde el modelo difiere de lo que podríamos considerar un adquirente en serie puro. Después de vender sus negocios, Melrose o bien desplegaba los fondos en una nueva inversión (siempre que hubiese algo disponible) o bien devolvía los fondos a los accionistas (principalmente a través de dividendos). La estrategia funcionó (y muy bien), y tanto los accionistas como los ejecutivos se beneficiaron enormemente. Desde 2003 hasta 2024 (el año en que se fueron los fundadores de Melrose), la acción disfrutó de un retorno total del 3,200%, o aproximadamente un CAGR del 18% a lo largo de 21 años:

Cabe destacar que, además de lograr un gran CAGR hasta 2024, el equipo fundador de Melrose no dejó un negocio que vale $0: Melrose es hoy un negocio aeroespacial puro con perspectivas futuras bastante interesantes (lo más probable es que escriba sobre Melrose en las próximas semanas).
A pesar de haber aplicado con éxito su estrategia desde 2003, todo cambió para Melrose en 2018. Tras haber vendido la mayoría de sus inversiones (5 hasta esa fecha), el equipo directivo puso sus ojos en la gallina de los huevos de oro: GKN. Cuando Melrose la adquirió, GKN era un negocio decente centrado en las industrias automotriz y aeroespacial e (en cierta medida) integrado verticalmente que estaba pasando por problemas en términos de rentabilidad. GKN estaba generando por aquel entonces más de 10.000 millones de libras en ingresos, pero disfrutaba de márgenes operativos “pobres” del 6-7%. Melrose creía que podría mejorar significativamente estos márgenes y cambiar el rumbo del negocio, por lo que decidieron pagar 8.100 millones de libras, 4 veces los ingresos de Melrose en ese momento.
El turnaround pronto se enfrentó a “problemas”, pero estos no fueron operativos en el sentido más estricto de la palabra. Estuvieron en gran medida relacionados con la relevancia geopolítica y la criticidad de GKN. El COO de Airbus (un cliente histórico de GKN) llegó a declarar públicamente que sería “prácticamente imposible” adjudicarle a GKN nuevos contrarios bajo propietarios cortoplacistas. Fue entonces cuando el equipo fundador de Melrose se dio cuenta de que, por primera vez en casi 20 años, no podrían implementar su estrategia de “comprar, mejorar, vender”, al menos no sin enfrentarse a obstáculos significativos por el camino. El gobierno del Reino Unido también estableció algunos límites en torno a lo que Melrose podría hacer en términos de eficiencia de costes (a los países Europeos no parece gustarles mucho la eficiencia operativa, para sorpresa de nadie).
Dándose cuenta de que el cambio de rumbo de GKN solo podría ser llevado a cabo por propietarios a largo plazo y que ellos no lo eran, los fundadores dejaron Melrose en 2024 para comenzar una nueva etapa y Melrose se convirtió en un negocio aeroespacial puro e independiente (y bastante interesante).
Rosebank Industries: nuevo vehículo, misma estrategia, menos restricciones
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